Hace un par de semanas, en el transcurso de una entrevista de radio, se planteaba la cuestión de cuales eran los objetivos para el 2008 para el tercer sector. Es verdad que la pregunta así de abierta era muy difícil de concretar, porque no había en si un perfil único de tercer sector, y si es de por sí difícil conseguir una definición mas o menos aceptada y aceptable por todos, esta es tan amplia que engloba desde Organizaciones No Gubernamentales de cualquier tipo, Cooperativas, y hasta Organizaciones de carácter religioso.
De cualquier forma, si que es posible, hacer una cierta abstracción, y a partir de aquí establecer lo que podían ser retos comunes para cualquier tipo de organización.
Durante el año 2007 se han producido, la verdad que yo creo que alguna vez exagerado por lo medios de comunicación, sucesos que empañan el trabajo de muchas personas y organizaciones a favor de los mas desfavorecidos y en pro de un mundo mas justo. Escándalos de fraudes, gestión muchas veces infantil de fondos han distorsionado el quehacer diario. Sinceramente creo que el tema va más lejos y que obedece a una crisis, que incluso podríamos definir como cíclica de organizaciones no gubernamentales.
Por otro lado, gana mas terreno entre el mundo empresarial, incluido el privado, la Responsabilidad Social en su sentido de compromiso con su entorno, tanto natural como social. Son muchas las actuaciones en los más diversos campos, en los que las empresas intervienen en el campo social de una manera positiva. Las empresas van tomando conciencia de su papel no puramente economicista y descubren la rentabilidad de la intervención social.
A partir de estas reflexiones, al tercer sector se le plantea un año por delante no libre de nubarrones, el primero de ellos, y no por orden de importancia, es el de la transparencia. Transparencia entendida como algo más de tener “las cuentas claras”. Transparencia que la tenemos que entender como el compromiso formal de las organizaciones con su “accionariado”, con la sociedad donde y en la que se sostienen. Compromiso en la información, compromiso en la austeridad, pero también compromiso en la gestión eficaz y rentable. Y utilizo estos dos términos de una forma intencionada, siendo consciente que son términos hasta cierto punto “desprestigiados” en el mundo de las organizaciones no gubernamentales y que vienen del sector de la economía privada.
Eficaz, porque no vale solo con buenas intenciones, que sin duda también son buenas, sino porque el esfuerzo que ponemos debe traducirse en cambios de situaciones aunque sean individuales, pero cambios. Y rentable porque se debe encontrar el equilibrio entre esfuerzos efectuados y resultados conseguidos, es decir los máximos resultados con una inversión razonable.
Lo mismo que las empresas están mirando a lo social es la hora que el sector social mire al mundo de la empresa, y sea lo suficiente “inteligente” de asumir metodologías testadas en el mundo empresarial para gestionar eficazmente y rentablemente su acción.
Gerente de PLENA GESTIÓN SOCIAL,

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